El PSOE de Málaga ha iniciado una nueva etapa en la capital con la renovación de la dirección de su grupo municipal en el Ayuntamiento. El secretario general de los socialistas malagueños, Joséle Aguilar, y el nuevo portavoz municipal, Mariano Ruiz, han presentado las líneas de trabajo que marcarán el próximo año de legislatura, con el objetivo de construir una alternativa política al modelo de ciudad impulsado por el Partido Popular durante los últimos treinta años.
La comparecencia se ha producido tras la reunión mantenida por el grupo municipal socialista después de que la Comisión Ejecutiva Provincial aprobara el pasado lunes la nueva dirección del grupo, integrada por Mariano Ruiz como portavoz, Carmen Martín como viceportavoz y Pablo Orellana como secretario.
Aguilar agradeció la labor desarrollada por Dani Pérez y Begoña Medina al frente del grupo municipal y destacó que la marcha de Pérez al Parlamento andaluz abre una nueva fase para el PSOE en la capital. Según señaló, el partido afronta un año intenso hasta las próximas elecciones municipales con la intención de presentar un proyecto que sitúe a las personas en el centro de la acción política.
Modelo agotado el de De la Torre
El dirigente socialista sostuvo que el actual modelo de ciudad impulsado por el alcalde, Francisco de la Torre, se encuentra agotado y no responde a los principales problemas de los malagueños. Entre ellos destacó especialmente las dificultades de acceso a la vivienda, una situación que, a su juicio, está provocando que muchos jóvenes no puedan permanecer en la ciudad. En este sentido, avanzó que el grupo municipal centrará buena parte de su trabajo en propuestas relacionadas con la vivienda, la movilidad, la sostenibilidad y la cultura, con el objetivo de construir una Málaga más accesible, equilibrada y justa.
Por su parte, Mariano Ruiz afirmó que asume la portavocía con responsabilidad y determinación, convencido de la necesidad de ofrecer una alternativa al actual modelo de desarrollo urbano. El nuevo portavoz defendió que en la ciudad conviven dos realidades: una Málaga que proyecta una imagen de éxito y otra formada por quienes sostienen el funcionamiento diario de la ciudad.
Ruiz advirtió de que cada vez existe una mayor distancia entre ambas realidades y señaló que muchos vecinos encuentran crecientes dificultades para acceder a una vivienda, permanecer en sus barrios o sentirse identificados con la evolución de la ciudad.
El dirigente socialista aseguró que el PSOE no pretende mirar al pasado, sino plantear un proyecto de futuro que permita recuperar el equilibrio entre el desarrollo económico y la calidad de vida de la ciudadanía. Para ello, anunció que la acción política del grupo municipal se centrará en los barrios, los servicios públicos y las necesidades cotidianas de los vecinos.
Asimismo, criticó aspectos como el crecimiento de la especulación vinculada al uso turístico de las viviendas, la venta de suelo público que podría destinarse a políticas residenciales y la falta de inversiones en determinados barrios de la ciudad. También reprochó al gobierno municipal la situación de algunos servicios públicos, entre ellos el cuerpo de bomberos.
Ruiz concluyó defendiendo la necesidad de sustituir lo que calificó como un modelo de ciudad “extractivo” por otro “recíproco”, capaz de repartir los beneficios del crecimiento urbano entre toda la ciudadanía. Según afirmó, tras casi tres décadas de gobiernos del Partido Popular, Málaga necesita una nueva etapa basada en un desarrollo más equilibrado, moderno y sostenible.
