El PSOE ha arrancado la campaña de las elecciones andaluzas con un acto multitudinario en Cártama en el que Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero han cerrado filas en torno a María Jesús Montero, apelando a la movilización del electorado progresista frente a unas encuestas que dan ventaja al PP.
Los socialistas han desplegado toda su fuerza política en el inicio de la campaña andaluza con un acto en Cártama que ha desbordado las previsiones. Más de 1.800 personas llenaron el pabellón deportivo, mientras varios centenares siguieron el mitin desde el exterior. Allí, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero arroparon a la candidata socialista a la Junta, María Jesús Montero, en una jornada marcada por la llamada a la movilización de la izquierda.
Sánchez lanzó un mensaje directo a su electorado: “El PSOE solo pierde cuando da por perdidas las elecciones, y en estas hay partido y lo vamos a ganar”. El líder socialista insistió en tres claves para revertir los pronósticos: participación, unidad del voto progresista y concentración del apoyo en torno al PSOE como fuerza capaz de liderar un gobierno de izquierdas.
El jefe del Ejecutivo advirtió de que “nadie se puede quedar en casa” el próximo 17 de mayo y defendió que un nuevo gobierno socialista en Andalucía permitiría reforzar los servicios públicos. En este sentido, criticó las políticas del actual Ejecutivo andaluz, al que acusó de deteriorar la sanidad pública y favorecer la privatización. “Mal negocio para Andalucía sería seguir convirtiendo en clientes a los pacientes”, afirmó.
Durante su intervención, Sánchez también reivindicó la gestión de su Gobierno en los últimos años, destacando el crecimiento económico, el aumento del empleo y la subida del salario mínimo. “No es magia, es socialdemocracia”, aseguró, al tiempo que defendió la necesidad de contar con aliados institucionales como Montero al frente de la Junta para consolidar esas políticas.
El acto estuvo también marcado por referencias a la política internacional. Sánchez exigió la liberación del ciudadano español detenido en una flotilla humanitaria interceptada por fuerzas israelíes y reiteró el compromiso de España con el derecho internacional. En el mitin, donde se pudieron ver banderas andaluzas, socialistas y palestinas, el presidente condenó la violencia en Gaza y apeló a la “solidaridad” del país.
Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero se sumó al mensaje de optimismo y defendió que “hay remontada”. El expresidente elogió la gestión de Sánchez y cargó contra la derecha, a la que acusó de fomentar la confrontación y el discurso del odio. “Votar al PP es votar lo mismo que a Vox”, aseguró, al tiempo que reivindicó el papel del PSOE en la conquista de derechos sociales y civiles en España.
La candidata socialista, María Jesús Montero, cerró el acto con un discurso en el que subrayó la importancia de estas elecciones. “Nos jugamos todo lo que hemos construido en Andalucía”, afirmó, en referencia a los servicios públicos y al modelo de autogobierno. Montero defendió el legado de los gobiernos socialistas y se presentó como alternativa frente a un Ejecutivo autonómico al que acusó de carecer de proyecto.
El mitin de Cártama, considerado uno de los bastiones socialistas en la provincia de Málaga, simboliza el intento del PSOE de reactivar a su electorado en un contexto complicado, con encuestas que apuntan a una posible victoria del PP. Frente a ese escenario, los socialistas han optado por una estrategia de máxima movilización y unidad, confiando en que la campaña permita recortar distancias y disputar el resultado final.

