El conjunto blanquiazul se recompuso del 1-0 en el tramo final para conseguir el empate, en el campo de un Deportivo que fue superior
El Deportivo de la Coruña y el Málaga CF firmaron las tablas en Riazor, a falta de tan solo 9 jornadas de La Liga Hypermotion por disputarse. Como ya había declarado Funes en la previa del encuentro, se trataba de una de las salidas más comprometidas a las que tendría que hacer frente el equipo en toda la temporada. El Dépor tuvo ocasiones de todos los colores para poner tierra de por medio en el marcador, pero, por suerte, no supo aprovecharlas. Finalmente, el Málaga sí que hizo valer su único tiro a puerta y empató con un gol de Adrián Niño.
Era un partido trascendental para los dos equipos, y la afición del club gallego puso todo de su parte para inclinar la balanza a favor de los suyos. No cabía un alfiler en Riazor. Se consiguió la mejor entrada de la temporada en Segunda División, al superar el récord de La Rosaleda con 28.356 espectadores. El partido no defraudó, y arrancó con un ritmo trepidante. El Deportivo sabía que tenía que apretar con el apoyo de su afición para buscar el primer tanto, y asfixió al Málaga en la salida de balón en los primeros compases del duelo. En el minuto 14, una pérdida de Carlos Puga en campo propio estuvo a punto de costarle un disgusto a los visitantes. Al Málaga le costaba salir con la pelota jugada.
En el 25’, el Deportivo volvería a darle el susto a los boquerones con un gol de Stoichkov, que no subió al marcador por posición antirreglamentaria del atacante. La zaga del Málaga tiró la línea adelantada del fuera de juego en el último segundo. Gracias a esto, pudo inhabilitar al futbolista que entraba desde atrás. El dominio del conjunto de La Coruña se tradujo en nuevas acometidas contra la portería malaguista. Pero el Málaga, como haría durante prácticamente todo el encuentro, supo aguantar y hacerse fuerte en defensa, comenzando desde la portería. Y es que en el 43’ Alfonso Herrero salvó una volea espectacular desde lejos del área de Quagliata. El jugador del Dépor le pegaría de primeras, pero el capitán malaguista reaccionaría con una estirada magnífica para mandar el esférico a córner. En el saque de esquina, Alfonso hizo una nueva parada a Alti que mantendría vivo al Málaga antes de irse al túnel de vestuarios.
En el segundo tiempo, el campo siguió inclinado hacia la portería del Málaga. Se salvaron los blanquiazules en el 48’ al mandar por encima del larguero un remate claro el Dépor, en el rechace de otra intervención de Alfonso Herrero, esta vez ante Soriano. En el minuto 55, Stoichkov vería puerta con un taconazo, pero su tanto volvería a ser invalidado porque el balón había salido por completo por línea de fondo antes de la asistencia. Antonio Hidalgo, ex jugador del Málaga, introdujo en el partido entonces a su mayor agitador, Yeremay. En el 63’ y el 67’, el Deportivo contó con dos ocasiones claras en jugada elaborada, pero ninguna fue para adentro. En gran parte gracias a la salvada espectacular de Rafita bajo palos a Yeremay. Respondería Joaquín Muñoz con una rosca desde fuera del área, que dio en un defensa y se estrelló contra la madera por muy poco.
Fue con un saque de banda puesto en movimiento rápidamente que sorprendió al Málaga cuando llegaría el primer gol del partido, obra de Mulattieri, que se pudo quedar mano a mano ante Alfonso en el 73’. Los andaluces se ponían por detrás, y necesitaban de un gol para sacar algo de Riazor. Sabían que habían sido capaces de resistir durante demasiados minutos como para no sumar nada. Tuvo que ser Adrián Niño quien entrara para revolucionar el choque para el cuadro boquerón. El delantero de la sub-21 incrementó su racha goleadora al rematar con fuerza un centro desde el córner de Dorrio, en el 78’. Gracias a su tanto, llegó el 1-1 y el Málaga se llevó un empate de mérito en un partidazo, pero donde el Dépor estuvo un punto por encima.
Con este choque, queda demostrado una vez más que en los duelos directos, lo que marca la diferencia la mayoría de las veces es la efectividad de cara a puerta. El Málaga no se fue de vacío finalmente del estadio del Deportivo y se coloca cuarto con 57 puntos. La segunda plaza que otorgaría el ascenso directo se puede alejar hasta los +4 si el Almería gana hoy al Leganés. Y los puestos de playoff apretarse bastante si Las Palmas y el Castellón vencen en esta jornada. Cuatro equipos quedarían empatados a puntos, de la cuarta la séptima posición: Málaga, Burgos, Las Palmas y Castellón. Tras este tercer empate consecutivo del Málaga, en los que se ha dejado seis puntos, toca mirar a los próximos encuentros. Si Riazor ha sido un fortín hoy, La Rosaleda no se va a quedar corta para recibir a Las Palmas en la jornada retro el próximo sábado a las 18:30h. El objetivo, mientras no pinchen más los que hay por delante, está claro ahora mismo: jugar el playoff de ascenso. La afición estará ahí, seguro, a pesar de las bajas de piezas clave en el centro del campo. No podrá contar Funes con Dani Lorenzo, Dotor ni Izan Merino, que ha visto la quinta amarilla ante el Deportivo. Vamos, Málaga. A escribir historia para este club y esta ciudad de nuevo.
