Los blanquiazules lo intentaron hasta el final, pero se dejaron dos puntos clave en la pelea por el ascenso directo
El Málaga CF y el Club Deportivo Leganés se repartieron los puntos tras empatar a cero en La Rosaleda. Ambos equipos tuvieron ocasiones claras de gol, pero ninguno de los dos logró ver puerta finalmente. El conjunto local fue quien llevó la batuta del partido, ante un Leganés que se encerró atrás y buscó hacer daño a base de contraataques. Con este resultado, los de Funes, que merecieron más, mantenían provisionalmente el tercer puesto de la clasificación a la espera de lo que hiciera el Deportivo de la Coruña a las 21h frente al Sporting.
El cuadro boquerón comenzó el duelo con el fútbol intenso al que nos tiene acostumbrados, y amenazaron la portería del Leganés con varias llegadas claras. Sin embargo, se encontraron con un Juan Soriano intratable. El guardameta y capitán de los visitantes sostuvo a los suyos con paradas de mucho mérito, e impidió goles cantados de Chupe o Carlos Puga en el primer cuarto de hora. El delantero cordobés, que había recibido en la previa del duelo el trofeo al MVP del mes de marzo en La Liga Hypermotion, se topó con un muro tras su remate cruzado en el 7’. Tras una gran jugada individual de Puga, Soriano pudo evitar de nuevo el primero del Málaga, en el 12’. Su estirada dejó el balón muerto en el área pequeña, y Joaquín Muñoz no llegó por un pelo. En el 18’, precisamente el portero pepinero y el extremo malagueño protagonizaron una jugada polémica, en la que los blanquiazules pidieron la expulsión de Soriano. Finalmente, el colegiado no consideró que fuera suficiente para dejar al Leganés con uno menos.
Con esa manera de apretar, parecía que iban a acabar cayendo los goles para los malaguistas antes o después. Claro que el Leganés sabía que iba a ser un partido para sufrir, y se recompuso haciendo uso de la que sabía que sería su mejor baza ofensiva: las transiciones rápidas a la contra. En una acción que pilló desprevenida a la zaga blanquiazul, en el minuto 34, un remate de Álex Millán acabó dentro de la portería de Alfonso Herrero. Afortunadamente para los intereses del Málaga, Millán estaba adelantado varios metros, y el tanto no subió al marcador.
En la segunda parte, las ocasiones más claras volvieron a caer del lado de los de Funes: un trallazo de Dani Lorenzo desde fuera del área que se estrelló en el larguero, en el 58’; y un disparo de Dorrio en el 74’, que volvió a sacar Juan Soriano por los pelos. A pesar de que el equipo luchó hasta el último segundo, el Málaga volvió a quedarse sin ganar ante el Leganés, al igual que en la primera vuelta, que acabó 2-0 para los pepineros. Se echaron de menos como alternativas desde el banquillo a Carlos Dotor y a Adrián Niño, bajas por lesión y convocatoria con la sub-21. Los visitantes supieron resistir en defensa y pudieron sacar algo positivo de uno de los campos más complicados, y que más aprietan, de la categoría, lo que les acerca al objetivo de la permanencia.
Mientras, el Málaga sumó su decimotercer partido consecutivo sin conocer la derrota en La Rosaleda, con nueve victorias y cuatro empates. En una tarde en la que, por cierto, se batió el récord de asistencia de la 25-26 en el estadio malaguista (y en cualquier otro de Segunda División) con 27.999 espectadores. Lástima que no se lograra la victoria. Sea como sea, los blanquiazules mantienen viva la esperanza, y no es para menos. Hoy lo que faltó fue acierto de cara a puerta, sí, pero el “Funes Buque” ya ha demostrado que tiene mucho gol, con los Chupe, Larrubia y compañía. Se han perdido dos puntos, pero se suma uno, y, a estas alturas de La Liga Hypermotion, todo cuenta. Toca mirar adelante y que este barco siga navegando hacia arriba, a pesar del tropiezo.
Espero que las próximas crónicas que escriba sean mejores noticias para el malaguismo, y se vuelva a sumar de tres en tres ante Andorra, Deportivo y Las Palmas, en la jornada retro. De ello dependerán que se mantengan vivas las aspiraciones de ascenso directo antes de visitar a la UD Almería en la jornada 36. De momento, los almerienses pueden ponerse a +3 y el Racing, líder, escaparse con +7 puntos sobre el Málaga. En cualquier caso, calma. Si el Málaga sabe de algo es de hacer frente a la adversidad. La afición y los jugadores no dejarán de remar todos a una para que esta
temporada sea histórica y se devuelva al club adonde se merece: a la máxima categoría del fútbol español.
