Alpandeire creará un área para autocaravanas

Alpandeire creará un área para autocaravanas


Alpandeire habilitará un área para autocaravanas, infraestructura turística que se ubicará a las afueras del casco urbano, en el entorno del ‘Cerrejón’, donde también se sitúa la piscina municipal y el Centro de Interpretación de Fray Leopoldo. Además, desde este punto se observan unas bonitas vistas panorámicas del Valle del Genal.

Los trabajos consistirán principalmente en el nivelado y adecuación del terreno, habilitar tomas de agua potable, la instalación de arquetas para el vaciado de aguas residuales o la construcción de un muro lateral, entre otras labores.

El proyecto, que se encuentra en fase de aprobación provisional, dispone de un presupuesto de 29.983,04 euros financiado por parte de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública de la Junta de Andalucía en el marco de una línea de subvenciones para entidades locales destinadas a la adquisición de equipamiento y a la realización de actuaciones en edificios, edificaciones e instalaciones de titularidad pública, dentro del ámbito del Plan de Cooperación Municipal.

Cabe recordar que en fechas pasadas el Consistorio ha realizado trabajos de acondicionamiento del entorno del ‘Cerrejón’ que han permitido la recuperación de una antigua era empedrada, la construcción de un gran muro, la adecuación del terreno para diferentes usos, así como la limpieza y desbroce del entorno natural que rodea al ‘Cerrejón’ con la finalidad de favorecer el mantenimiento y la regeneración del monte.

Con la creación del área para autocaravanas desde el Ayuntamiento de Alpandeire se persigue el objetivo de impulsar el turismo en el municipio y la comarca configurando un nuevo espacio que atraiga a visitantes nacionales e internacionales, lo que también sería beneficioso para la economía y los establecimientos de la zona. En este sentido, los viajeros que descubren el Valle del Genal quedan fascinados por la exquisita gastronomía, los festejos singulares y tradiciones populares de sus pueblos, la riqueza micológica, la hospitalidad de sus habitantes o el acervo cultural de sus municipios. En cuanto al turismo activo, en el territorio existe una amplia red de senderos que conectan diferentes localidades y puntos de interés.
Además, hay lugares en los que aquellas personas deseosas de vivir experiencias con las que descargar adrenalina pueden realizar distintas actividades como escalada, vías ferratas, barranquismo…

El Rey que rabió

El Rey que rabió


Se estrenó en 1891, ya había dejado Alfonso XIII de berrear, a sus cinco añitos. Quizá los autores del texto Miguel Ramos y Vital Aza, le dieron al maestro Ruperto Chapí más gachas que letras, para su célebre Zarzuela. Pero de haber tenido poema y sátira, sobre el libro Emérito, Reconciliación, quizá su partitura andaría como plato de fuga en los mayores escenarios de la cortesanía mundial. Me imagino que nadie se tomará la temperatura de regalármelo, porque mis axilas no están para cargar como súbdito constitucional el embustiario. De todas las maneras los gacetilleros me lo destriparán, para darme materia y hacerme “el enterado” en el Hogar del Jubilado.

Imagino en la Zarzuela real, la Reconciliación habrá sentado a cuerno quemado. y que habrán prohibido en el índice de doña Leonor, las memorias del Yeyo; para que no se le ocurra deslizarse con la pasta de las Mil y Una Noches con los árabes felices.

De lo escrito por la excepcional “negra” madame Laurence, de apellido tan revolucionario, Debray, su padre ocupa las baldas del 68 en las telarañas de mi biblioteca de olvidos revolucionarios. Me he quedado con el disparate de que Juan Carlos I, apellida a nuestra Constitución a su nombre. Será para algunos historiadores monárquicos, que suelen mirar a las masas de humanes como borregos.

Ni las corinadas, la leona Rey y demás golpes de camastro, me han sustraído su valor el 23F; lo demás por su pataje difícil y cuerpo gentil, desde que lo saludé la primera vez en el Palacio Real, me ha parecido un Madelman con la cuerda mal dada.

Lo que para mí es imperdonable del Demérito, se excuse o nos llore, es la matanza de un elefante. Animal que adoro en mis soñarreras de grandeza, amén de que me paseé montado en Simbad en mi primera Cabalgata de Reyes. Es propio del ricacho andaluz, sin noblerío, querer tener una yeguada española con pedigrí en su fincón, o una dehesa de bravos de cartel, lo mío es querer dejarle destrozar las ramas de mi parcelita a un proboscidio que guarde en su gran memoria mis afectos y acariciar con amor su trompa a la tarzana manera.

Un joven pierde la vida en accidente de tráfico en Ronda en la A-367

Un joven pierde la vida en accidente de tráfico en Ronda en la A-367


A las 3:01 de la madrugada, la carretera A-7377 volvió a teñirse de tragedia. Un vehículo que circulaba en la A-367 en el término municipal de Ronda dirección a Setenil de las Bodegas, se salió bruscamente de la vía por motivos que aún investiga la Guardia Civil. El golpe fue fulminante y uno de los ocupantes perdió la vida en el acto y los otros tres —todos ellos muy jóvenes, entre 21 y 23 años— quedaron gravemente heridos.

Los servicios de emergencia evacuaron a las víctimas al Hospital de la Serranía de Ronda y al Regional de Málaga, en una carrera contrarreloj por salvarles la vida. Las circunstancias exactas del siniestro siguen sin esclarecerse, pero el suceso es estremecedor por la juventud de los afectados y la violencia del impacto.

Y es que esta madrugada en las carreteras malagueñas ha sido despiadada. A esta tragedia registrada en Ronda se suman otros dos fallecidos y tres heridos —la mayoría de gravedad— en una cadena de siniestros que han dejado a la provincia en vilo.

A las 7:05 de este domingo, la autovía A-7, a la altura de San Pedro Alcántara, se convirtió en un escenario caótico. La colisión entre dos coches y una motocicleta segó la vida del conductor de uno de los turismos y dejó tres heridos, dos en estado crítico. El impacto fue tan violento que la autovía tuvo que ser cortada en sentido Málaga durante horas.

Y la noche ya venía marcada por la fatalidad. A la 1:36, en Marbella, un joven de 30 años perdió la vida cuando su motocicleta chocó contra una palmera en la avenida Ramón y Cajal. Un golpe seco, sin margen para la supervivencia.

Casa Museo Don Bosco: la joya discreta de Ronda

Casa Museo Don Bosco: la joya discreta de Ronda


ras una fachada humilde que engaña a primera vista, la Casa Museo Don Bosco esconde uno de los palacetes más sugerentes de Ronda. Construido hacia 1850 y remodelado a comienzos del siglo XX, el edificio fusiona el modernismo con la tradición arquitectónica rondeña y conserva intacto el encanto de una vivienda señorial. Cruzar su umbral es retroceder un siglo: tapices, azulejos artesanales y muebles tallados a mano trasladan al visitante a una época donde la artesanía local vivía uno de sus momentos más brillantes.

Más que una visita, la Casa Don Bosco ofrece una inmersión en el patrimonio cultural, artístico y espiritual de Ronda. Una de esas joyas discretas que la ciudad guarda para quien se toma su tiempo en descubrirla.

Un palacete con historia
La casa lleva el nombre de San Juan Bosco, sacerdote italiano y fundador de los Salesianos. Aunque el santo jamás estuvo en Ronda —visitó España una única vez en 1886—, la vinculación del edificio con la congregación católica marcaría para siempre su destino.

De residencia burguesa a legado espiritual
En el siglo XIX, Ronda vivía un periodo de prosperidad comercial que atrajo a nobles y comerciantes de toda Andalucía. En ese contexto se levantó la vivienda que acabaría siendo conocida como Casa Don Bosco. Sus últimos propietarios, el ingeniero rondeño Francisco Granadino Pérez y su esposa, Dolores Gómez Martínez, utilizaron el palacete como residencia estival, rodeados de familia y amigos.

Sin descendencia, el matrimonio decidió donar el inmueble y otras propiedades a la Congregación Salesiana, con la que mantenía una estrecha relación. Francisco falleció en 1932 y Dolores en 1938. Sus restos descansan hoy en una pequeña capilla dentro del museo.

El sanatorio salesiano (1939–2008)
Por disposición testamentaria nació en 1939 la Fundación Granadino de San Juan Bosco, destinada al reposo y la recuperación de miembros de la comunidad salesiana. El sanatorio se inauguró el 15 de septiembre de 1940 y vivió su etapa más destacada entre 1946 y 1964 bajo la dirección de Don Salvador Rosés, salesiano, pintor y figura clave en la historia de la casa.

Por sus habitaciones pasaron más de 150 religiosos con dolencias de diversa índole. Tras periodos de convalecencia y descanso, regresaban a sus destinos plenamente restablecidos. Con el tiempo, la casa también acogió estudiantes, un centro juvenil, el Teatro Español Salesiano y diversas actividades culturales, sociales y religiosas. El sanatorio cerró definitivamente en 2008.

La casa por dentro: modernismo, artesanía y memoria
La Casa Don Bosco conserva íntegro su interior modernista, fruto de la profunda reforma realizada a principios del siglo XX bajo la influencia del arquitecto municipal Santiago Sanguinetti. El resultado es un magnífico ejemplo del estilo palaciego rondeño, donde conviven armoniosamente elementos mudéjares, neogóticos y clasicistas.

Entre los tesoros que alberga destacan:

Mobiliario de nogal tallado a mano, de tradición castellana de los siglos XVIII y XIX. La chimenea del salón principal es su pieza estrella.

Un patio exquisito, decorado con azulejos de inspiración nazarí y cerámicas regionales.

Tapices del siglo XIX, procedentes de la Real Fábrica de Tapices de Madrid, con escenas pastoriles.

La colección pictórica de Don Salvador Rosés, testimonio del talento artístico del director del sanatorio.

La exposición “La figura del toro”, de Pedro Mercedes
El museo custodia también una colección única del célebre ceramista conquense Pedro Mercedes, maestro del raspado —una técnica que revolucionó la alfarería de Cuenca al “dibujar” sobre la arcilla desnuda—. Su estilo evolucionó hacia composiciones de gran fuerza expresiva, centradas en figuras humanas y animales.

Mercedes donó 39 placas grabadas en 1975, gracias a la mediación del sacerdote rondeño Gonzalo Huesa Lope. En 2025, al cumplirse cincuenta años de su llegada, la colección se amplió e instaló como exposición permanente en varias salas del museo.

La inauguración, celebrada el 20 de junio de 2025, contó con familiares del artista, su biógrafo y el torero Francisco Rivera Ordóñez, quien ofreció la conferencia “Gestión del miedo y los sueños”. En palabras del director del museo, Federico Domínguez: “Esta exposición es un diálogo entre pasado y presente, entre la fuerza de una obra y la identidad de un lugar. La figura del toro es un reflejo del alma de este museo.”

El jardín: belleza suspendida sobre el Tajo
El jardín de la Casa Don Bosco es, por sí mismo, una postal inolvidable. Situado al filo del precipicio, abre su horizonte hacia la Sierra de Grazalema y regala, desde su pequeño balcón con bandera española, una de las mejores vistas del Puente Nuevo y los más de 100 metros de profundidad del Tajo de Ronda.

Una elegante escalera semicircular de mármol conduce a la parte baja del jardín, donde el murmullo del agua acompaña en la fuente de las ranas, rodeada de mosaicos de canto rodado y azulejos pintados a mano. La artesanía, aquí, continúa respirando al aire libre.

Entre palmeras, pinos, cedros, rosales, frutales y plantas aromáticas, el jardín se convierte en un paseo botánico salpicado de bancos y maceteros decorados con cerámica de vivos colores.
Un merendero de azulejos de la fábrica “Santa Ana” de Sevilla, inaugurado en 1988, rinde homenaje a Don Bosco con un bello mural.

La terraza: una pausa con sabor rondeño

En la parte superior del jardín se encuentra la terraza, un espacio pensado para disfrutar del paisaje sin prisa. Allí se sirven bebidas calientes, refrescos, cervezas y clásicos españoles como la sangría, el tinto de verano o el rebujito, además de productos locales —aceitunas al mojo picón, quesos curados, jamón ibérico—.

La oferta de vinos es especialmente cuidada: Ronda cuenta con más de 25 bodegas y el museo colabora con varias de ellas, ofreciendo tintos, blancos y rosados de la comarca.

La terraza es de uso exclusivo para visitantes del museo y permanece abierta siempre que la climatología lo permite.

Visitas para grupos
El museo organiza degustaciones de vinos en la terraza —desde catas sencillas hasta experiencias más completas con tapas, explicaciones enológicas o servicio de cortador de jamón—.

También es posible reservar este espacio para reuniones privadas, desayunos, comidas o cenas, en colaboración con empresas de catering especializadas.

La arquitectura: del legado morisco al modernismo

El palacete original presentaba un marcado carácter morisco: balcón principal, ajimeces asimétricos, un zaguán que daba acceso al patio y un gran aljibe subterráneo. La remodelación modernista del siglo XX respetó la estructura principal, pero añadió simetría a la fachada, motivos florales y vegetales, una montera que cubre el patio y excepcionales trabajos de hierro y cerámica que hoy dan identidad al edificio.

Don Bosco y los Salesianos: una vida dedicada a la juventud
Giovanni Melchiorre Bosco (1815–1888) fue ordenado sacerdote en 1841. Pronto quedó impresionado por las duras condiciones de los jóvenes encarcelados en Turín y decidió dedicar su vida a ofrecerles apoyo, educación y un futuro distinto.

En 1847 abrió el Oratorio de Valdocco, espacio de acogida, aprendizaje y formación profesional. Su sistema educativo se basaba en tres pilares: razón, religión y bondad, alejándose del castigo para fomentar la paciencia, la confianza y la participación social.

En 1859 fundó la congregación de los Salesianos de Don Bosco, inspirada en la bondad de San Francisco de Sales. Tras su muerte, el movimiento no hizo sino crecer: hoy es la tercera orden católica más numerosa del mundo, con presencia en obras sociales, colegios, centros juveniles y misiones. San Juan Bosco fue canonizado en 1934.

Casa Museo Don Bosco: la joya discreta de RondaCasa Museo Don Bosco: la joya discreta de Ronda

Aquel 4 de diciembre

Aquel 4 de diciembre


El 4 de Diciembre del 1977 estábamos en la manifestación de Málaga con nuestros tres hijos, igual que tantos cientos de miles de andaluces con los suyos porque era nuestra fiesta de recuperación de la memoria de Andalucía y sus símbolos después de la negra noche de la dictadura del franquismo.

Estábamos a 100 metros de Caparrós cuando lo mataron. Se produjo una terrorífica dispersión en todas direcciones. Por fortuna una compañera de partido vivía allí al lado y nos refugiamos en su casa. Al menos los niños estaban a salvo. Bajé a la calle y había una situación muy rara, dicotómica, porque mientras la zona del crimen estaba desierta, habiendo huido todos para cualquier sitio, muchos empujaron hacia la zona de la cabecera donde ya llevaban rato dando su mitin los “dirigentes” y seguían con sus engoladas proclamas sin haberse enterado de nada.

Se creó una Comisión de Investigación que no sirvió para nada. A esa comisión no fue casi nadie a declarar. Yo fui uno de los pocos que lo hizo y los comisionados tenían cara de palo y falta de empuje. La verdadera investigación es seguro que la hizo la Guardia Civil y es donde tiene que estar con detalle la descripción de lo ocurrido.

Pero todo empezó en Ronda cuando en 1918 Blas Infante y los primeros andalucistas decidieron hacer aquí la Asamblea porque Ronda era el corazón de Andalucía, el centro del latir apagado de Al Andalus, de la Bética, de Tartessos, del Jardín de las Hespérides, de la Atlántida.

No es casualidad que Blas Infante eligiera Ronda ni que fuera el sitio donde cuajaron los símbolos de Andalucía: la bandera y el escudo, también el himno. Andalucía y Ronda han sido grandes creadoras de mitos y símbolos universales basados en la  epresentación de la brillante realidad de su gente que irradia luz.

Se trató de la primera asamblea regionalista andaluza después de la fundación en 1916 del primer Centro Andaluz en Sevilla y de la Revista Andalucía. En la asamblea los temas fueron centralismo, caciquismo, hambre y pan, y se reclamó la autonomía de la Patria Andaluza ante la Sociedad de Naciones. En ella se llama a Andalucía país y nacionalidad. Cuando leemos y recorremos nuestra historia desde muy antiguo nos damos cuenta de la maravillosa intuición y del gran trabajo de investigación que Blas Infante hizo
para concretar el diseño de los tres símbolos de nuestra iconografía: la bandera, el escudo y el himno.

Pero hay otros que son los creados por el pueblo como referencias: el Círculo de Artistas, el antiguo Teatro Espinel, Ronda y ahora el 4 de Diciembre que vuelve con la fuerza de la memoria.

De la importancia de todos ellos para los andaluces tenemos las pruebas de cómo el fascismo los va haciendo desaparecer: Ronda destruida y marginada desde hace 89 por ser de izquierdas, republicana y andalucista. El Círculo de Artistas ocupado y convertido en centro de detención y torturas y luego convertido en casino por el caciquismo. El Teatro Espinel, maravillosa obra de arte de Santiago Sanguinetti, abandonado, expoliado y derruido para borrar referencias culturales y recuerdos. El escudo convertido en un triangulito y dos rayas verdes anodinas y sin ningún significado para que perdamos la referencia a nuestros orígenes reales, mitológicos y simbólicos. El himno relegado a una música que se toca el día de Andalucía, que también nos lo cambiaron para que se pierda la memoria de aquel gran día de conciencia y reivindicación andaluza que fue el 4 de Diciembre del 1977.

Ese día dos millones de andaluces salieron a las calles desmoronando el mito fascista de que en Andalucía no existía un sentimiento de diferenciación ni voluntad de reivindicar el autogobierno. Ese día se recordaba, además, el 4 de Diciembre de 1868, cuando el pueblo de Cádiz se alzó en armas para reivindicar la República Federal. El 4D también conmemora el asesinato del trabajador Manuel José García Caparrós durante la manifestación autonomista de Málaga.

Hay quienes comentan que algunos habían pensado en poner el día de Andalucía el 29 de Febrero para que solamente pudiéramos celebrarlo cada cuatro años y que al final lo dejaron el 28 porque al fin y al cabo es el día peor señalado del año, porque ni es primero ni fin de mes ni es nada. Con el asesinato y desaparición de Blas Infante se inicia el proceso de destrucción de toda su obra y el encarcelamiento físico e ideológico de nuestro pueblo que llega hasta nuestros días. Nuestros héroes-mártires republicanos, socialistas, libertarios, andalucistas, comunistas, masones… necesitan ser recuperados del olvido y dignificados con la verdad, la justicia y la reparación porque nosotros los andaluces de hoy lo necesitamos.

Aquel 4 de diciembre

Aquel 4 de diciembre


El 4 de Diciembre del 1977 estábamos en la manifestación de Málaga con nuestros tres hijos, igual que tantos cientos de miles de andaluces con los suyos porque era nuestra fiesta de recuperación de la memoria de Andalucía y sus símbolos después de la negra noche de la dictadura del franquismo.

Estábamos a 100 metros de Caparrós cuando lo mataron. Se produjo una terrorífica dispersión en todas direcciones. Por fortuna una compañera de partido vivía allí al lado y nos refugiamos en su casa. Al menos los niños estaban a salvo. Bajé a la calle y había una situación muy rara, dicotómica, porque mientras la zona del crimen estaba desierta, habiendo huido todos para cualquier sitio, muchos empujaron hacia la zona de la cabecera donde ya llevaban rato dando su mitin los “dirigentes” y seguían con sus engoladas proclamas sin haberse enterado de nada.

Se creó una Comisión de Investigación que no sirvió para nada. A esa comisión no fue casi nadie a declarar. Yo fui uno de los pocos que lo hizo y los comisionados tenían cara de palo y falta de empuje. La verdadera investigación es seguro que la hizo la Guardia Civil y es donde tiene que estar con detalle la descripción de lo ocurrido.

Pero todo empezó en Ronda cuando en 1918 Blas Infante y los primeros andalucistas decidieron hacer aquí la Asamblea porque Ronda era el corazón de Andalucía, el centro del latir apagado de Al Andalus, de la Bética, de Tartessos, del Jardín de las Hespérides, de la Atlántida.

No es casualidad que Blas Infante eligiera Ronda ni que fuera el sitio donde cuajaron los símbolos de Andalucía: la bandera y el escudo, también el himno. Andalucía y Ronda han sido grandes creadoras de mitos y símbolos universales basados en la  epresentación de la brillante realidad de su gente que irradia luz.

Se trató de la primera asamblea regionalista andaluza después de la fundación en 1916 del primer Centro Andaluz en Sevilla y de la Revista Andalucía. En la asamblea los temas fueron centralismo, caciquismo, hambre y pan, y se reclamó la autonomía de la Patria Andaluza ante la Sociedad de Naciones. En ella se llama a Andalucía país y nacionalidad. Cuando leemos y recorremos nuestra historia desde muy antiguo nos damos cuenta de la maravillosa intuición y del gran trabajo de investigación que Blas Infante hizo
para concretar el diseño de los tres símbolos de nuestra iconografía: la bandera, el escudo y el himno.

Pero hay otros que son los creados por el pueblo como referencias: el Círculo de Artistas, el antiguo Teatro Espinel, Ronda y ahora el 4 de Diciembre que vuelve con la fuerza de la memoria.

De la importancia de todos ellos para los andaluces tenemos las pruebas de cómo el fascismo los va haciendo desaparecer: Ronda destruida y marginada desde hace 89 por ser de izquierdas, republicana y andalucista. El Círculo de Artistas ocupado y convertido en centro de detención y torturas y luego convertido en casino por el caciquismo. El Teatro Espinel, maravillosa obra de arte de Santiago Sanguinetti, abandonado, expoliado y derruido para borrar referencias culturales y recuerdos. El escudo convertido en un triangulito y dos rayas verdes anodinas y sin ningún significado para que perdamos la referencia a nuestros orígenes reales, mitológicos y simbólicos. El himno relegado a una música que se toca el día de Andalucía, que también nos lo cambiaron para que se pierda la memoria de aquel gran día de conciencia y reivindicación andaluza que fue el 4 de Diciembre del 1977.

Ese día dos millones de andaluces salieron a las calles desmoronando el mito fascista de que en Andalucía no existía un sentimiento de diferenciación ni voluntad de reivindicar el autogobierno. Ese día se recordaba, además, el 4 de Diciembre de 1868, cuando el pueblo de Cádiz se alzó en armas para reivindicar la República Federal. El 4D también conmemora el asesinato del trabajador Manuel José García Caparrós durante la manifestación autonomista de Málaga.

Hay quienes comentan que algunos habían pensado en poner el día de Andalucía el 29 de Febrero para que solamente pudiéramos celebrarlo cada cuatro años y que al final lo dejaron el 28 porque al fin y al cabo es el día peor señalado del año, porque ni es primero ni fin de mes ni es nada. Con el asesinato y desaparición de Blas Infante se inicia el proceso de destrucción de toda su obra y el encarcelamiento físico e ideológico de nuestro pueblo que llega hasta nuestros días. Nuestros héroes-mártires republicanos, socialistas, libertarios, andalucistas, comunistas, masones… necesitan ser recuperados del olvido y dignificados con la verdad, la justicia y la reparación porque nosotros los andaluces de hoy lo necesitamos.

Paco Pimentel
Memoria Histórica de Ronda y Serranía

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.