por Redacción | Mar 13, 2026 | Destacadas Malaga, Uncategorized
La implantación efectiva de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en el centro de Málaga ha comenzado con un dato contundente: 4.894 multas en apenas un mes. Las sanciones corresponden a conductores que accedieron al área restringida con vehículos considerados contaminantes, según los datos de Gestrisam, el organismo municipal encargado de la gestión tributaria.
Cada infracción está considerada grave y conlleva una multa de 200 euros, que puede reducirse a 100 euros si se paga de forma anticipada. Con estas cifras, el Ayuntamiento podría ingresar entre 978.800 y 1.957.600 euros solo durante el primer mes de aplicación, una cantidad que previsiblemente aumentará cuando se tramiten las sanciones correspondientes a los primeros meses de 2026.
La ZBE entró en funcionamiento en diciembre de 2025 y afecta a un área de más de 430 hectáreas del centro de la ciudad, que incluye el Centro histórico, Soho, parte de La Trinidad, Gibralfaro o El Ejido. En esta zona no pueden circular los vehículos sin etiqueta ambiental que no estuvieran domiciliados en Málaga antes del 30 de noviembre de 2024.
Críticas por un modelo centrado en sancionar
La puesta en marcha del sistema ha reavivado las críticas de la oposición municipal, que acusa al Ayuntamiento de haber priorizado el control y la recaudación frente a las alternativas de movilidad prometidas.
La concejala de Con Málaga, Toni Morillas, pide que todo el dinero obtenido de las sanciones se destine íntegramente a proyectos de movilidad sostenible y mejora del transporte público, algo que, aseguran, no se está produciendo. Según Morillas, la entrada en vigor de la ZBE no ha venido acompañada de mejoras estructurales que faciliten el cambio hacia un modelo de movilidad menos contaminante. “No se ha ampliado la red de transporte público ni se han mejorado los servicios”, critica.
Excepciones y lagunas del sistema
La normativa incluye algunas excepciones que han generado polémica. Los vehículos sin etiqueta que ya estaban domiciliados en Málaga antes de la implantación pueden seguir circulando por la zona restringida, una medida que llevó a que más de 2.000 coches se empadronaran en la ciudad antes de la fecha límite para evitar sanciones.
Además, el sistema presenta una limitación importante: los vehículos extranjeros no pueden ser identificados por las cámaras, por lo que en muchos casos quedan fuera del sistema sancionador.
Una normativa obligatoria… y judicializada
La creación de zonas de bajas emisiones es una obligación legal para todas las ciudades españolas de más de 50.000 habitantes, derivada de la normativa europea sobre calidad del aire.
Sin embargo, la ordenanza aprobada en Málaga también ha terminado en los tribunales. El grupo municipal Vox ha recurrido la normativa, al considerar que carece de los informes necesarios y que su implantación no está suficientemente justificada. La decisión final sobre su validez está ahora en manos de un juez.
Mientras se resuelve el proceso judicial, la ZBE sigue funcionando y las cámaras continúan registrando infracciones en el centro de la ciudad, con miles de sanciones acumuladas en apenas su primer mes de aplicación.
por Redacción | Mar 12, 2026 | Destacadas Malaga
La Fiscalía de Menores de Málaga ha recibido una denuncia contra un árbitro que dirigía un partido de fútbol base tras las acusaciones de varias familias que aseguran que el colegiado insultó a jugadores de entre 10 y 12 años durante un encuentro disputado el pasado domingo entre el Atlético Coín y el Alhaurín de la Torre C. F. Según el relato de la madre de uno de los menores, el árbitro llegó a dirigirse a su hijo con la frase “maricona, deja de llorar”, además de emplear presuntamente otras descalificaciones contra varios jugadores, como “tonto”, “estúpido” o “imbécil”.
La Delegación malagueña de la Real Federación Andaluza de Fútbol ha confirmado que tiene conocimiento del caso y que los hechos ya han sido trasladados al Comité de Competición, que analizará lo ocurrido y determinará si procede abrir un expediente disciplinario.
Un incidente en pleno partido
El encuentro, correspondiente a la categoría alevín, comenzó sobre las 12:30 horas en el campo del Atlético Coín. Según la versión de la familia denunciante, el partido transcurría con normalidad hasta que un jugador del equipo rival golpeó con la cabeza a su hijo, de 11 años, provocándole una herida en la boca. El menor abandonó temporalmente el terreno de juego y regresó más tarde al partido. A partir de ese momento, según el testimonio familiar, comenzaron las provocaciones entre jugadores. Cuando el niño acudió al árbitro para pedirle que interviniera, el colegiado le habría respondido de forma despectiva, lo que habría marcado el inicio de una serie de comentarios ofensivos durante el resto del encuentro.
Según la denuncia, el árbitro habría dirigido otros insultos a varios jugadores e incluso expulsó a uno de ellos utilizando expresiones de tono agresivo.
Los padres detectaron la tensión desde la grada
Las familias presentes en el campo aseguran que no pudieron escuchar con claridad las conversaciones desde la grada debido a la distancia, aunque sí observaron que los niños discutían con el árbitro y mostraban signos de enfado. “Veíamos a los niños muy alterados cuando hablaban con él”, explica la madre del menor. La mujer asegura que su hijo no le contó lo ocurrido hasta el final del partido. “Lo encontré muy afectado y con ganas de llorar. Pensé que era por el golpe que había recibido, pero luego otros compañeros me explicaron que el árbitro había estado insultándolos”, afirma.
La Fiscalía analiza si hubo delito
Tras el partido, varias familias trasladaron los hechos al Equipo de Atención a la Mujer de Málaga (EAM), que ha remitido un escrito a la Fiscalía Provincial de Menores solicitando la apertura de diligencias. En ese documento se recoge que el árbitro habría dirigido a los menores expresiones insultantes y que uno de los comentarios podría tener carácter discriminatorio.
El organismo considera que los hechos podrían encajar en delitos contra la integridad moral, recogidos en el artículo 173 del Código Penal, e incluso en delitos de odio si se confirma el uso de expresiones homófobas contra un menor. El escrito solicita además que se tome declaración a jugadores, familias y responsables técnicos de los equipos implicados, así como la práctica de otras diligencias para esclarecer lo ocurrido.
Un episodio que sacude al fútbol base
El documento remitido a la Fiscalía recuerda que en el fútbol formativo la figura del árbitro debe actuar bajo criterios de respeto y ejemplaridad, especialmente en categorías donde participan menores. Mientras tanto, la familia del niño asegura que el menor ha estado afectado durante varios días. “Tiene miedo a que contemos lo ocurrido por posibles represalias, pero como madre siento la obligación de defenderlo”, afirma.