El cuadro boquerón llegó a sobreponerse al 2-0 inicial pero volvió a perder en el descuento lo que había cosechado 

El Málaga CF sufrió su primera derrota desde el mes de febrero, en casa del UD Almería, por tres goles a dos. Los locales venían de encadenar seis triunfos consecutivos en el UD Almería Stadium, aunque no les había ido tan bien en la jornada retro ante el líder, el Racing de Santander. El equipo de Rubi encajó cinco goles tras quedarse con uno menos en el primer tiempo, pero el entrenador catalán aseguró en la previa que los suyos estaban “súper recuperados” del golpe en Santander y que solo pensaban en lo que venía. La dinámica con que llegaba el cuadro boquerón era opuesta: habían sido capaces de tumbar a Las Palmas por dos goles a cero en La Rosaleda. Sin embargo, fueron los rojiblancos quienes se llevaron los tres puntos en un auténtico partidazo, digno de dos equipos que luchaban por tomar ventaja en la carrera por el ascenso a Primera División. 

En este derbi andaluz de la jornada 36, declarado de alto riesgo por todo lo que había en juego, Funes cumplió su promesa de presentar un once “al 99% inédito”. Rafa Rodríguez acompañaba a Chupe como segundo punta en ataque, y Josué Dorrio era el elegido para ocupar la banda derecha del todavía lesionado David Larrubia. En el 5’, el vasco puso un córner que pudo llegar a rematar algo forzado Diego Murillo, en busca de prolongar su racha goleadora. Su cabezazo se largó por encima del larguero. El Málaga se asomaba al ataque con intensidad en los primeros compases, dominando el esférico en el feudo del Almería

En el 13’, Carlos Dotor entró de segunda línea como un tren para tratar de controlar un balón largo, al que no pudo llegar por un pelo. Una contra blanquiazul, tan solo dos minutos después, también estuvo cerca de inaugurar el marcador, pero el disparo cruzado de Chupete se marchó desviado. Los rojiblancos respondieron con un remate similar por parte de Arnau, a pase de Arribas, pichichi de la categoría, quien ya empezaba a moverse con peligro entre líneas. La siguiente de peligro la protagonizó Joaquín Muñoz, que venía de marcar un golazo en el partido anterior. El extremo buscó su clásico recorte hacia dentro y disparo rápido, y su rosca se encontró con un defensor. Los siguientes minutos los dominó el Almería, con un Málaga que tuvo que hacerse fuerte atrás. Los locales anotaron en el 39’, pero el gol fue anulado por falta del jugador que había enviado el balón al fondo de la red, Federico Bonini, sobre Javi Montero. Esta jugada desató la polémica y generó protestas en todo el estadio. Igualmente, el árbitro mantuvo su decisión.

La igualdad la rompería Adri Embarba a los cinco minutos de la vuelta del túnel de vestuarios. El capitán del Almería puso el 1-0 tras una internada en el área de Miguel de la Fuente, que la puso atrás y dejó al jugador que cumplía 100 partidos solo ante Alfonso Herrero. No fallaría Embarba. El Málaga respondería de nuevo de la mano de Joaquín Muñoz, que con una poderosa conducción probaría a Andrés Fernández. Tanto en esa acción como en las que vendrían a continuación, los guardametas de ambos conjuntos sostuvieron a sus equipos, ya que Alfonso también sacaría dos disparos peligrosos del rival. A pesar de ello, no pudo hacer nada cuando en el 62’ Embarba logró su doblete con un disparo de primeras, que elevó su cifra goleadora a los 14 tantos en esta temporada de La Liga Hypermotion.

El 2-2 no fue suficiente

El segundo gol del Almería parecía haber sentenciado el encuentro, pero el Málaga no es de esos equipos que se rinden tan fácilmente. Los cambios de Funes revolucionaron el partido y dieron esperanzas al cuadro boquerón. En el 66’, Aaron Ochoa rompería líneas para habilitar a Adrián Niño a unos metros de la frontal del área. Sin pensárselo dos veces, el ‘21’, que acababa de entrar, la orientó a su pierna derecha y marcó un verdadero golazo desde una distancia considerable para poner el 2-1. Sergio Arribas tuvo en sus botas diez minutos más tarde la sentencia para los locales, pero no tuvo su día el que es indudablemente el jugador que suele marcar las diferencias para el Almería. Aprovecharía el Málaga para poner el partido patas arriba con un tanto de Haitam en el 84’, que también había entrado como revulsivo al choque. El canterano marroquí del conjunto blanquiazul mandó un zurdazo inapelable para Andrés al fondo de la red y puso el 2 a 2. Qué alegría que ha sido volver a verle sonreír, con lo que le han fastidiado las lesiones.

En un partido roto y que había dado tantas vueltas, cualquier cosa podía suceder; aun así, no era descabellado pensar que iba a haber reparto de puntos. Hasta que el descuento volvió a castigar al equipo de Funes con el 3-2. Es una maldición que parece que no se acaba nunca. Un centro lateral del Almería fue aprovechado por un Léo Baptistão que no pierde su olfato goleador, en el minuto 90. Todavía tendría el Málaga opciones de volver a hincar el colmillo, y lo lograría con una falta finalizada por Chupete en el 94’. Por desgracia para todo el malaguismo, que ya lo celebraba, su tanto no subió al marcador por un fuera de juego muy ajustado. Podría haber sido el 3-3 en un partido de locos, y donde el Málaga demostró que nunca se rinde. El duelo acabó con una tangana final que no refleja ni mucho menos los valores de ninguno de los equipos andaluces.

Los de Rubi encadenaron así, ante un Málaga luchador, su séptima victoria seguida en el UD Almería Stadium. Era un duelo clave en la pelea por el ascenso directo, y cayó del lado de los rojiblancos. Al Almería no se le estaban dando muy bien los enfrentamientos contra otros conjuntos de la parte alta de la clasificación, aunque hoy sí que hicieron méritos para llevarse la victoria. Quizá con un poco más de contundencia defensiva por parte de los blanquiazules estaríamos hablando de otra película. Sea como sea, el Almería ya ocupa la segunda plaza y supera por cuatro puntos al cuadro boquerón, que tiene 60 en su casillero. El Málaga queda como quinto clasificado antes de recibir al Castellón, que está tercero provisionalmente con 61 puntos. No hay tiempo para lamentaciones: toca que La Rosaleda se vuelva a llenar para apoyar a este equipo que tanto ilusiona, el próximo sábado. Hay que quedarse con lo positivo: con saber que los jugadores que salgan, por mucho que siga habiendo bajas de peso como Dani Lorenzo o Larrubia, darán todo por la camiseta y el escudo hasta el último momento. Si hay que buscar el ascenso en el playoff, que no quepa duda de que este Málaga dará pelea, como lo ha hecho hoy a pesar de la derrota. Este equipo es un orgullo y lo dejará todo en el campo, pase lo que pase.

 

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