El modelo del futuro Auditorio de Málaga vuelve a situarse en el foco del debate político tras plantearse una reorientación en sus usos previstos para dar prioridad a la actividad congresual. La decisión ha generado incertidumbre sobre la naturaleza cultural de la gran infraestructura prevista en los suelos del Puerto y sobre la convivencia de este nuevo recinto con equipamientos ya existentes como el Palacio de Ferias y Congresos (FYCMA).
El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Mariano Ruiz Araujo, ha calificado esta modificación de trazado como un síntoma de improvisación dentro de la planificación de las grandes infraestructuras locales. Ruiz Araujo ha advertido de que derivar la actividad hacia eventos y convenciones desvirtúa la vocación inicial del recinto como referente para las artes escénicas y musicales de la capital.
Asimismo, desde la oposición se ha manifestado preocupación por la posibilidad de que este cambio organizativo implique la entrada de fórmulas de gestión privada en suelos del Puerto de Málaga. Según el representante socialista, la estrategia del consistorio prioriza los proyectos de proyección turística sobre las necesidades culturales directas de la ciudadanía, reabriendo la controversia sobre la explotación de los espacios públicos en el litoral urbano.
